Giotto de Padua en Lima
La Capilla de los Scrovegni es la pieza principal de la pintura del Trecento italiano y europeo, es el ciclo más completo de frescos realizado por el gran maestro toscano en su madurez. Color, luz y poesía. El hombre y Dios. El sentido de humanidad y de fe se funden para narrar en un modo único e irrepetible las historias de la Virgen y de Cristo.
Quien nunca ha visitado la Capilla de los Scrovegni podrá admirarla hasta el 24 de noviembre en el Museo de Arte Italiano, en la exposición itinerante que reproduce sobre paneles fotográficos de alta calidad el trabajo de Giotto, poniendo en evidencia la articulada producción de 38 cuadros, los vicios y las virtudes, el arco de triunfo y el Juicio Final.
En el 1303 Giotto por voluntad de Enrico degli Scrovegni, poderoso plebeyo paduano que quería expiar las culpas de su padre Rinaldo, usurero, empezó su gran empresa en la capilla gentilicia construida cerca del Palacio de los Scrovegni, único ejemplar de la Padua Romana, hoy en día todavía visible.
En esta pequeña capilla Giotto compuso y representó la historia de la perdición y salvación de la humanidad, a través de la Encarnación y el sacrificio sobre la cruz del Hijo de Dios hecho hombre.
Se trata de una de las narraciones más completas entre obras artísticas de tema similar: no empieza con la anunciación de la Virgen, sino desde el nacimiento de la Virgen y de su matrimonio con José, y termina con la resurrección de los cuerpos en el día del Juicio Final.
En la base están representados además en forma de falsos relieves las figuras alegóricas de los siete vicios y de las siete virtudes capitales que llevan respectivamente al infierno y al Paraíso, muy bien representados sobre la pared de la contrafachada en el Juicio Final.
La Capilla de los Strovegni es reconocida por toda la crítica internacional como una obra maestra universal del arte, hasta el punto de considerarla una verdadera revolución lingüística en la pintura, que ha influenciado toda la producción artística sucesiva.
La obra de Giotto tiene el gran mérito de indicar el fin de la Edad Media y, como Dante en la literatura con la Divina Comedia inventó el idioma figurativo del Occidente, anticipó por lo menos en un siglo las grandes innovaciones del Renacimiento italiano en la composición, el uso del color y de la luz en la perspectiva y en la representación de la realidad.
Giotto en Padua
Lugar: Museo de Arte Italiano
Fecha: del 25 de Octubre al 24 de Noviembre