Rupnik: el arte como liturgia

Share

Fuente: Centro Aletti
Fotografías: Centro Aletti

Marko Rupnik es conocido como un artista del color puro e intenso, que juega en sus obras con los contrastes entre los colores y la fascinación de conjunto, la armonía. Este sacerdote jesuita de origen esloveno, teólogo, artista, poeta y director del Taller de Arte del Centro Aletti en Roma, busca plasmar en sus creaciones la belleza en su plenitud para anunciar a Cristo y su mensaje, convirtiendo la imagen, la luz y el color en un pensamiento teológico.

El arte de Rupnik “consigue unir la tradición con la modernidad. La pintura de Rupnik nos confirma que la pregunta fundamental en el debate artístico contemporáneo no se puede agotar en las alternativas convencionales como, por ejemplo, arte figurativo o abstracto. Se trata, pues, de redescubrir el arte como servicio, como liturgia!, señala en los catálogos de una de sus exposiciones.

Desde un estilo inicial relacionado con las vanguardias del siglo XX, el Padre Rupnik pasa a una etapa no figurativa caractreizada por la pastosidad de sus obras, en la cual busca el Rostro eterno y personal presente en toda cultura. para ello, estudia la cultura de los indios, de los eslavos antiguos, de los chinos de los comienzos del arte cristiano. Desde hace unos años, el arte de Rupnik dialoga entre la riqueza instrumental de la pintura occidental de los últimos siglos y el arte iconográfico, con la motivación de plasmar en sus obras de arte el encuentro entre fe y cultura.

Capilla del Centro Aletti en Roma (2003)
 
Una de las ocasiones en las cuales el Padre Rupnik pudo concretar esta motivación fue en la restauración de la Capilla Redemptoris Mater del Vaticano, obra que fue un regalo del Colegio Cardenalicio al Papa Juan Pablo II en 1999, en una lograda síntesis de la Historia de la Salvación, expresada con la fuerza, el color y la belleza de una novedosa técnica del mosaico bizantino de la mano de Rupnik.
 
“Pienso que el arte ha sido la más feliz inculturación que el cristianismo ha vivido en la primera evangelización. En los últimos siglos de la cristiandad europea, la distancia entre la fe y el arte ha sido cada vez más dramática… Juan Pablo II, en su Carta a los artistas, lo ha visto desde el cuidado pastoral por los artistas. No se trata solamente de abrirles la puerta para que entren a trabajar en la Iglesia, sino de una preocupación pastoral. Sólo de este modo puede la fe volver a ser la fuerza inspiradora del artista y del arte. No se puede separar el arte de la vida, ni el arte y el artista. Nuestra Iglesia no tiene ningún problema con los lenguajes contemporáneos del arte. Pero otra cuestión es el arte litúrgico. El lenguaje artístico, la iconografía tienen un significado litúrgico y forman parte de la liturgia. En este sentido, pueden tener un significado provocativo para el mundo, de la Iglesia contemporánea.” (1)
 
“Theotokos” y “Aquel que conoce bien el padecer”


1) Entrevista aparecida en la Revista Alfa y Omega nº335, enero de 2003

Breve reseña de su vida

El P. Marko Ivan Rupnik nació en el año 1954 en Zadlog, Slovenia. En 1973 ingresa en la Compañía de Jesús. Después de sus estudios en filosofía, entra en la Academia de Bellas Artes de Roma. Concluye con una tesis titulada Luigi Montanarini y el problema de la interpretación. Siguen los estudios de teología en la Gregoriana, Roma. Aquí se especializa en misionología, con una tesis de licenciatura denominada Vassilij Kandinskij como acercamiento a una lectura del significado teológico del arte moderno a la luz de la teología rusa. Es ordenado sacerdote en 1985. En 1991 consigue el doctorado en la Facultad de misionología de la Gregoriana con una tesis dirigida por el P. Špidlík titulada El significado teológico misionero del arte en la ensayística de Vjačeslav Ivanovič Ivanov.

Desde septiembre de 1991 vive y enseña en el Pontificio Instituto Oriental de Roma, Centro Aletti, del que es director. También enseña en la Pontificia Universidad Gregoriana. Desde 1995 es Director del Taller de arte espiritual del Centro Aletti. Desde 1999 es consultor del Pontificio Consejo para la Cultura. En 1999 terminó, con el Taller de arte del Centro Aletti, la restauración en mosaico de la Capilla Redemptoris Mater que le confió Su Santidad Juan Pablo II.

También puedes revisar:

 

Déjanos un comentario





Revisa cuidadosamente tu nombre y tu e-mail antes de enviar. En caso de error, tu comentario será borrado.