“Identidad Sustituta”
Título original: Surrogates
Director: Jonathan Mostow
Intérpretes: Bruce Willis, Radha Mitchell, Rosamund Pike, James Cromwell
Año: 2009
País: Estados Unidos
Género: Ciencia ficción
Identidad Sustituta es una película que trata sobre la relación entre el hombre y la tecnología, particularmente lo que podría suceder si los seres humanos son sustituidos por robots. Estos son manejados mediante conexiones neurológicas por sus dueños, los humanos, que viven prácticamente recluidos en sus casas. El usuario ya no tiene que ir a trabajar, por ejemplo, sino que envía a su ‘sustituto’, que además es una versión mejorada de sí mismo, más fuerte y guapo, y que nunca envejece.
Aquí se inserta la historia de Maggie Greer (Rosamund Pike) y su esposo Tom (Bruce Willis) un agente del FBI. Ambos viven con el dolor de la muerte de su pequeño hijo, una pérdida que amenaza con destruir su matrimonio.
Además, este mundo virtual que parece ser el mundo perfecto donde cada quien puede vivir sus fantasías o simplemente escapar de la realidad, tiene sus detractores. Personas que visualizan los peligros del aislamiento y se oponen frontalmente, incluso con violencia.
Esta película presenta elementos interesantes que deberían llevar a la reflexión, como la decadencia personal por falta de contacto social, la tentación persistente a escapar de la realidad o la aceptación del dolor como un aspecto inevitable de la vida. Estamos ante una crítica hacia una sociedad sedentaria, que advierte de lo que puede pasar cuando el hombre abusa de los adelantos tecnológicos y renuncia a trabajar, e incluso a vivir, para no agotarse, no sufrir daño ni desgaste físico, etc. Avisa también de la posibilidad de que el hombre acabe relacionándose con sus semejantes mediante la tecnología, un supuesto no tan lejano, a juzgar por el auge de internet, y la aparición de cada vez más adictos que se relacionan mejor a través de la web que en persona… Arremete también contra un mundo obsesionado con la estética, donde prima la juventud y la apariencia física, se ocultan cada vez más los defectos físicos y el envejecimiento, y todo el mundo querría tener un sustituto, que se conserve siempre impecable y dé una buena imagen de nosotros mismos a los demás.